Sin gloria pero con todo el honor, Jaguares cerró una gran labor en el Súper Rugby

«Creo que estuvimos presentes, es difícil jugar finales, estuvimos en la cancha. Algunas cosas salieron, otras no. Pero estuvimos en la cancha», destacó el head coach de Jaguares, Gonzalo Quesada, tras la final que su equipo perdió ante Crusaders, en Nueva Zelanda, por 19 a 3.

«Es emocionante ver este grupo de jugadores y ver cómo vienen desde sus clubes con una manera muy sentimental de vivir el rugby» dijo el ex apertura de Los Pumas.

El resumen de la final

En el mismo sentido, el capitán Jerónimo De la Fuente destacó: «Siento orgullo por este equipo porque estuvimos a la altura y nunca dudamos de nosotros. Obviamente sabíamos lo que es Crusaders, la cantidad de finales ganadas que tiene y del oficio que poseen para jugar este tipo de partidos».

 

El propio capitán de Crusaders, el segunda línea de los All Blacks Sam Whitelock, reconoció la labor del equipo argentino, y los felicitó por haber llegado a la final del Súper Rugby tras su cuarto año en la competencia.

Un merecido reconocimiento, tal como el que recibió el tercera línea Pablo Matera, elegido el hombre del partido (man of the match) de la final en la que se despidió de la franquicia ya que tras el próximo Mundial de Japón continuará su carrera en el Stade Francais de París.

 

Ya con la mirada en esa gran cita mundialista, Agustín Creevy resumió: «No nos podemos quedar con esto porque sabemos lo duro que se viene el próximo semestre. Tuvimos una muy buena temporada en el Súper Rugby que nos da una linda inyección anímica para el Rugby Championship y luego para el Mundial».